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Revista Observaciones Filosóficas


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art of articleart of articleTeoría y acción política en el pensamiento de Cornelius Castoriadis*

Lic. Liliana Ponce - Universidad Nacional de Rosario
Resumen
En este artículo, presentamos algunas reflexiones acerca del modo de ser propio del dominio histórico-social y las consecuencias que de ellas se desprenden en el terreno de la filosofía política a partir de los escritos de Castoriadis. Cornelius Castoriadis (1922-1997) es un pensador que combina una sólida formación filosófica y una sólida formación sociológica, y que propone, entre otras tareas, repensar las bases ontológicas y epistemológicas de las teorías políticas. Esto es algo que Castoriadis no ha dejado de repetir: que su elucidación es inseparable de una decisión y de un proyecto político. Para Castoriadis, repensar la historia y la temporalidad puestas en juego en el terreno de la praxis es una tarea que debemos hacer, sin ninguna duda, puesto que el pensamiento heredado - que contiene los últimos 25 siglos de la tradición greco-occidental- concibe y plantea al ser como ser-determinado y, con esta postura, tiende a enmascarar el carácter poiético de toda institución humana.

Abstract
In this paper, we present some reflections about the question of the mode of being of the social-historical domain and the consequences on the field of political philosophy in Castoriadis’ writings. Cornelius Castoriadis (1922-1997) is a thinker who combines a strong philosophical and sociological education, and proposes, among other tasks, rethinking ontological and epistemological sources of political theory. This is something Castoriadis often repeated: that his elucidation is inseparable from a political aim and a political project. For Castoriadis, to rethink history and temporality in the field of praxis is a task that we must do, with no doubt, since the inherited logic -that contains the past 25 centuries of Greco-Western thinking- conceives of and posits the being as being-determined and, in this position, tends to mask the poietic character of every human institution.

Palabras clave
Dominio histórico-social, modo de ser, historia, temporalidad, elucidación, Castoriadis.

Keywords
social-historical domain, mode of being, history, temporality, elucidation, Castoriadis


1. Teoría versus Elucidación.

Cornelius Castoriadis (1922-1997) es un pensador que combina una sólida formación filosófica y una sólida formación en el terreno de la sociología política, proponiendo, entre otras tareas, la de repensar los modos de ser y de conocer que se ponen en juego a la hora de construir teorías políticas.

Acostumbrados a manejarnos en el “mundo platónico de las esencias”, los filósofos solemos ser reconocidos en el imaginario social como una “especie” que se ocupa fundamentalmente de “lo universal”. Platón mismo, cuando fundó la filosofía, le otorgó un dominio, un territorio específico de conocimiento: el mundo de las Ideas, e hizo de ese tipo de saber una “verdadera ciencia”.

Castoriadis, como Platón, es griego, sin embargo, reconoce a la filosofía no por el dominio de objetos que le preocupan (los conceptos) sino por el modo de proceder (la interrogación ilimitada). Así, lo que distingue a la filosofía, no es un tipo de respuesta, sino su modo de interrogar. En Castoriadis, la filosofía es definida como “la actividad autorreflexiva del pensamiento”, donde el trabajo filosófico se lleva a cabo en el seno de una antinomia aparente: pensar libremente y pensar bajo las restricciones impuestas por los filósofos del pasado. Para él, como para Kant, la filosofía es una actividad eminentemente crítica, es decir, preparada para la discusión y para la refutación. Lejos de constituirse en una acumulación de saberes, o en el descubrimiento de una vez y para siempre de una única Verdad, la filosofía necesita de una “historia crítica” que implique el esfuerzo más laborioso y más “desinteresado” de comprender las obras de los filósofos que signaron el pensamiento occidental. Al mismo tiempo, exige una vigilancia continua en cuanto a las posibles limitaciones de esas obras, limitaciones que resultan de la “clausura” casi inevitable de toda obra de pensamiento que acompaña a su ruptura con la clausura precedente1.

De este modo, para Castoriadis, el nacimiento de la filosofía está articulado a un proyecto: el proyecto de autonomía individual y social que naciera en la antigua Grecia junto con la “invención” de la democracia. La democracia, nace justo en el momento en que los atenienses se preguntan: ¿Qué leyes debemos tener? y en que los filósofos se preguntan: ¿Qué debemos pensar?2

La libertad nace así en el momento en que el hacer efectivo de una colectividad pone en cuestión las leyes instituidas y las representaciones instituidas acerca de la verdad. La filosofía y la política nacen juntas y de la mano de un proyecto de renovación radical del orden social y del orden representativo. Si toda sociedad instaura desde el comienzo una “imagen” dotada de sentido de las relaciones de poder y de las representaciones verdaderas, el proyecto de autonomía tiene entonces que ver con una puesta en cuestión de las significaciones imaginarias vigentes tanto en el orden social y político como en el orden conceptual. La filosofía y la política se constituyen en indicios del carácter histórico de la sociedad y de la verdad.

A mi entender, lo originalidad del pensamiento de Castoriadis consiste en reconocer la imbricación del pensamiento teórico y de la praxis política. Esto quiere decir que para poder responder a la cuestión: ¿cómo podemos orientarnos en la historia y en la política?3 es necesario discutir los presupuestos ontológicos y epistemológicos aceptados por la filosofía tradicional, y desprenderse del conjunto de categorías absolutas y universales que impiden la construcción de una lógica otra que se ponga a la base de un proyecto de reinstitución “total” de la sociedad. En este sentido, Castoriadis nos proporciona una red de categorías teóricas que nos permiten por un lado “pensar de otro modo” el dominio histórico-social donde se inscribe nuestra práctica y que, por otro lado, ponen en cuestión las modos instituidos de “hacer la historia” conforme a parámetros convalidados por las teorías científicas.

La obra de Cornelius Castoriadis nos propone entonces el desafío de repensar o de resignificar el campo histórico-social como lugar donde se emplazan las prácticas humanas, a la luz ya no de una “teoría acabada y completa”, sino a partir de lo que él llama una “elucidación”, siempre provisoria, que se presenta solamente como una tentativa (la filosofía es siempre una pretensión, y en eso consiste su especificidad) de comprender el mundo, las cosas, los hombres y los acontecimientos históricos.

Mientras la filosofía tradicional ha quedado prisionera en la idea de una “mirada vigilante”, que hace de las “teorías científicas” una aproximación exhaustiva que nos revela el sentido oculto del mundo y de la historia, para Castoriadis, la “elucidación” es el trabajo mediante el cual los hombres intentan pensar lo que hacen y saber lo que piensan, es un modo histórico de la representación del mundo –natural y humano- siempre incierto y provisorio4. Por lo que volver a pensar el “ser” y el modo de “conocer” el dominio histórico-social se constituye en una cuestión relevante cuando se trata de pensar nuestra praxis.

2.- Lo Mismo y lo Otro.

Siguiendo con la reflexión de Castoriadis acerca de “lo histórico-social”, puede decirse que, en general, hay al menos dos formas de abordar la cuestión de la historia y de la política asociada a ella. Una, es el pensamiento de la identidad, atravesado, según Castoriadis, por la hipercategoría teórica de la “determinidad”5. Este modo de “pensar la historia” es aquel que hace de la Historia (con mayúsculas) el despliegue de una identidad originaria que puede tomar la forma de la Idea, el Espíritu, la Ley o un Principio cualquiera (material o espiritual). La otra, es el pensamiento que reconoce la alteridad radical implicada en la emergencia de una historia marcada siempre por la indeterminación, la in