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Qué es el humanismo: definición, historia y sentido del humanismo

Qué es el humanismo, su definición y su recorrido: del ideal renacentista del hombre a la crítica que Heidegger dirige a la propia idea de humanismo.

Actualizado · 2 jul 2026

Qué es el humanismo: definición, historia y sentido del humanismo

Pocas palabras son a la vez tan familiares y tan equívocas. Preguntar qué es el humanismo exige separar dos usos que suelen confundirse: el histórico, que nombra un movimiento cultural nacido en el Renacimiento, y el filosófico, que designa toda doctrina que hace del ser humano el centro y la medida de sus valores. El humanismo, en ambos sentidos, es menos una teoría cerrada que una apuesta por la dignidad y la formación de la persona.

Definición de humanismo

Una definición de humanismo operativa sería esta: la actitud que afirma el valor y la autonomía del ser humano y confía en la cultura como vía de su perfeccionamiento. El término procede del latín humanitas, el ideal de una formación integral mediante las bonae litterae. De ahí que las «humanidades» —gramática, retórica, historia, poesía, filosofía moral— sean su núcleo práctico: disciplinas que, se supone, hacen más plenamente humano a quien las cultiva. Cualquier definición de humanismo que se precie recoge esa doble apuesta por la dignidad y por las letras.

El humanismo renacentista

La corriente histórica surge en la Italia de los siglos XIV y XV con Petrarca, Salutati y Ficino. Su gesto es la recuperación de los clásicos griegos y latinos, leídos ya no como autoridades a glosar sino como interlocutores. Frente a la escolástica, el humanista reivindica la elocuencia, la filología y la vida activa. No es todavía una filosofía sistemática, sino un programa educativo y una sensibilidad: el hombre como criatura capaz de darse forma a sí mismo, como sugiere Pico della Mirandola en su Discurso sobre la dignidad del hombre. Erasmo de Róterdam en el norte de Europa y, más tarde, Montaigne en Francia extendieron esa sensibilidad: la confianza en las letras como escuela de juicio y de tolerancia, y la sospecha frente a todo dogmatismo que ahogue la experiencia concreta de vivir.

Tipos: del ideal cívico al existencialista

De aquel tronco se ramifican formas diversas. La vertiente cívica valora la vida política y la participación en la ciudad. La secular funda la ética en la razón y la experiencia, sin apelar a lo religioso. La cristiana concilia la fe con la valoración de la persona. Y el existencialismo de Sartre, en El existencialismo es un humanismo, sostiene que, como no hay una naturaleza humana dada, cada uno es lo que hace de sí. Cada variante responde a la misma pregunta —qué es el hombre— con acentos distintos.

Qué es el humanismo hoy: la crítica de Heidegger

El siglo XX puso en cuestión su evidencia. En la Carta sobre el humanismo, Heidegger observa que toda variante humanista presupone una definición metafísica del hombre —animal racional, sujeto, persona— y, al hacerlo, olvida la pregunta más radical: la del sentido del ser. Su objeción no rebaja al hombre; discute el marco desde el cual se lo piensa. Preguntar hoy qué es el humanismo es, en buena medida, medirse con esa crítica, que abre el debate sobre el posthumanismo y la técnica.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el humanismo?

Es la corriente de pensamiento que sitúa al ser humano, su dignidad y su capacidad de formarse a sí mismo en el centro de la reflexión. Nació como movimiento cultural en el Renacimiento, con el redescubrimiento de los clásicos, y designa también, en sentido amplio, toda filosofía que hace del hombre la medida de sus valores.

¿Cuál es la definición de humanismo?

Una definición de humanismo útil es: la actitud intelectual que afirma el valor y la autonomía del ser humano y confía en la cultura —las humanidades— como vía de su perfeccionamiento. Según el contexto, el término abarca las variantes renacentista, cívica, secular y cristiana.

¿Qué tipos de humanismo existen?

Se distinguen, entre otras, la variante renacentista (recuperación de los clásicos), la cívica (la vida activa y la participación en la ciudad), la secular (la ética sin fundamento religioso) y la existencialista de Sartre. Heidegger, por su parte, sometió la idea misma a crítica.

¿Por qué Heidegger critica el humanismo?

En su Carta sobre el humanismo (1947) Heidegger sostiene que todo humanismo presupone una metafísica que define de antemano qué es el hombre —animal racional, sujeto, persona— y olvida la pregunta por el ser. No niega el valor del hombre, sino que discute el marco desde el cual el humanismo lo piensa.