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El golem: qué es, su significado y el mito del ser artificial en la filosofía

Qué es el golem y qué significa: de la leyenda de Praga al debate sobre la creación de vida artificial, un mito que la filosofía de la técnica no ha dejado de releer.

Actualizado · 30 may 2026

El golem: qué es, su significado y el mito del ser artificial en la filosofía

Preguntar qué es el golem es asomarse a uno de los mitos más persistentes sobre la creación de vida. El golem es, en la tradición judía, una criatura humanoide modelada en arcilla y animada por medios rituales; carece de habla y de voluntad propia, y existe para servir a quien lo creó. Bajo esa imagen simple late una pregunta que no ha envejecido: ¿qué ocurre cuando el ser humano fabrica un ser a su semejanza?

Qué es el golem: origen y rasgos

La palabra hebrea golem aparece ya en los salmos con el sentido de «materia informe», «embrión». La tradición cabalística desarrolló la idea de que un sabio justo podía animar esa materia reproduciendo, a pequeña escala, el acto creador: modelaba una figura de barro y le insuflaba vida inscribiendo un nombre divino o la palabra emet («verdad») en su frente. Borrar una letra —dejando met, «muerto»— bastaba para devolverlo al polvo. El golem es, así, un ser fronterizo: ni del todo vivo ni del todo inerte.

El significado del golem: crear y perder el control

El significado del golem se condensa en una ambivalencia. Por un lado, celebra la potencia del saber: quien conoce el nombre verdadero participa del poder de dar vida. Por otro, advierte del riesgo: la criatura sin alma, que solo obedece órdenes literales, puede volverse incontrolable y destructiva. El mito es una parábola sobre la desproporción entre el poder técnico y la sabiduría necesaria para gobernarlo. Por eso el significado del golem no se agota en lo religioso: es también una advertencia ética sobre los límites de la creación.

La leyenda del golem de Praga

La versión que fijó la imaginación moderna sitúa la historia en la Praga del siglo XVI y atribuye al rabino Judah Loew, el Maharal, la creación de un golem para defender a la comunidad judía de la persecución. En la mayoría de los relatos el golem cumple su función hasta que crece desmesuradamente o se rebela, y su creador debe desactivarlo. La leyenda, fijada por escrito ya en el siglo XIX, condensó siglos de especulación sobre la animación de la materia.

El golem, la técnica y la inteligencia artificial

No es casual que el golem reaparezca cada vez que la técnica promete fabricar seres autónomos. Inspiró a la ciencia ficción, del Frankenstein de Shelley a los autómatas y robots del siglo XX, y hoy sirve de metáfora para la inteligencia artificial. La criatura que actúa por sí misma, obediente a la letra pero ciega al sentido, plantea a la filosofía de la técnica las viejas preguntas del mito: quién responde por lo que se crea y hasta dónde puede llegar el poder de dar forma a lo humano.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el golem?

El golem es una figura de la tradición judía: un ser humanoide modelado en arcilla y animado por medios rituales, generalmente mediante la inscripción de un nombre o palabra sagrada. No tiene voluntad propia y obedece a su creador, lo que lo convierte en un símbolo del ser artificial.

¿Cuál es el significado del golem como mito?

El significado del golem gira en torno al poder y el riesgo de crear vida. Representa el sueño humano de fabricar un ser a su imagen y, a la vez, el temor a que esa criatura escape al control de quien la hizo. Es una meditación sobre los límites de la técnica y la responsabilidad del creador.

¿De dónde viene la leyenda del golem de Praga?

La versión más difundida atribuye al rabino Loew (el Maharal de Praga, siglo XVI) la creación de un golem para proteger a la comunidad judía. Aunque la leyenda se fijó en época moderna, hunde sus raíces en textos cabalísticos anteriores sobre la animación de la materia.

¿Qué relación tiene el golem con la inteligencia artificial?

El golem se ha convertido en una metáfora recurrente para pensar la inteligencia artificial y la robótica: la criatura fabricada que actúa por sí misma plantea las mismas preguntas sobre control, autonomía y responsabilidad que hoy suscitan las máquinas inteligentes.